Ferry, moto, bus y tren para llegar a Hue. Había una forma mas fácil? Seguramente. Pero digamos que me gusta la manera complicada.
Tradicionalmente esta ciudad, ubicada en el centro de Vietnam, funciono como centro cultural, religioso y educativo. Hoy en día descansan en sus magestuosas tumabas emperadores que entre 1802 y 1945 levantaron lo que se conoce como Citadel (ciudad imperial). Una ciudad dentro de otra cercada por un muro de 6 metros de alto y 2.5 Km de longitud. Con la guerra la mayoría de los jardines, casa y salones destinados a bolumptuosas ceremonias fueron destruidos. De todas formas algunas construcciones siguen en pie y con algo de imaginación (bastante en realidad) se puede reconstruir lo que alguna vez fue.
A 80Km de Hue, hacia el norte, esta la DMZ (Demilitarised Zone). Una franja de 5 Km a cada lado del río Ben Hai que en el periodo 1954-1975 funciono como linea divisoria entre Vietnam del Norte y del Sur. El acuerdo de Geneva, que establecía esta nueva demarcación, permitio durante el primer ano la "libre" emigración entre ambas Vietnam a través de esta franja. Paradojicamente, con el inicio de la guerra esta zona se convirtió en una de las mas minadas del Planeta.
Por suerte antes de reservar un tour desde Hue que me llevaría a recorrer el área, me tope con un flaco que me dio el nombre de un veterano de la guerra que hacia de guia de manera particular. El único inconveniente es que tenia que ir hasta halla. Y como alguien una vez me dijo que la mejor forma se aprender historia es a partir de la gente que la hizo, al día siguiente me alquile una moto para recorrer los 80Km.
Después de una hora y media y con solo un nombre en una tarjeta, encontré a Mr Khon. Interprete de las tropas estado unidenses de la 3er division de Marines, que vivió la guerra desde adentro de principio a fin. Fue increíble, Khon me contó todo lo que vivió y lo mejor fue que me hizo sentir con la libertad absoluta de preguntar lo que quisiera.
Hablo con migo sobre los distintos combates contra el Frente de Liberación Nacional (muchas veces combates cuerpo a cuerpo), de las reuniones en los Bunkers, de los bombardeos y de como perdió al comandante de su regimiento durante las celebraciones de una Navidad. Además de hablar de batallas y estrategias, también hablamos sobre la política de entonces y al haber sido profesor antes de ser reclutado tenia mucha noción de lo que estaba pasando.
Recorriendo un camino de tierra entre campos de arroz con lagunas artificiales producto de bombardeos de la guerra, mi moto se quedo sin combustible. En el medio de la nada absoluta, el medidor marcaba 1/4 de tanque, pero definitivamente no era cierto. Bueno esas cosas pasan, o al menos me pasan. Y no esta mal le ponen cierto condimento al día a día. Por suerte paso un buen hombre que acerco a Khon a donde podía llenar una botella con algo de nafta. Mientras...yo empujaba la moto para acortar distancia.
Visitamos también una tremenda telaraña de túneles utilizados no solo por las tropas del Viet Cong, sino también por sus familias. Estos eran de tamaño asiático, y el guia caminaba como si nada, mientras que yo que no soy para nada alto tenia que encorvarme para no rayarme el bocho. Una buena comida y una siesta de 15min en la playa.
La verdad que en un día aprendí mas historia que en la secundaria y universidad juntas.
De vuelta a Hue, a altas velocidades por las rutas vietanmitas, un señor se me puso al lado y fuimos hablando de moto a moto. Termine yendo a conocer su casa y su familia y a tomar café. Estaba tan contento el buen hombre de practicar su ingles que nos tomamos varios cafés y las clase de historia continuo por que el también había peleado en la guerra.
De Hue parti a Hoi An, un lugar super pintoresco donde mujeres y hombres encuentran irresistible la tentación de entrar a uno de los miles locales de ropa para hacerse un vestido, traje o cualquier cosa a medida. Yo ni pensaba en comprar nada, por mas barato que fuera, por que la simple idea de tener que cargarlo en la mochila me hacia doler la cabeza. Eso si, por cuestiones de fuerza mayor me hice hacer unas sandalias, es que mis Hawaianas dijeron basta y me abandonaron. Pufs, fue duro aceptar la perdida, tenia la ilusión de que me acompañarán durante el resto del viaje.
A 10 minutos en Bicicleta de la playa, este lugar es realmente bonito en arquitectura. No solo se destacan los locales de ropa con la maquina de cocer lista para hacer cualquier tipo de prenda, sino también hay varias galerías de arte y cafecitos. De todas formas lo mejor del lugar fue el hotel donde me quede. Pileta!!!!!!! y eso no es todo, de 6.30 a 7.30 te servían jugos frutales al borde de la pile. Eso junto a la bañera del hotel en Dalat, un lujo total.
La noche que me re encontre con Sofi , estábamos sentados en la vereda y el cuadro que comenzo a pintarse fue muy entretenido. En la esquina un grupo de cinco o seis moto-taxi esperando a que nos levantemos para abalansarce al grito de moto moto. En las puertas de las casas y locales la gente prendía pequeños fuegos y tiraba unas cositas de colores que parecían caramelos (después vimos que eran plastiquitos) alrededor de la puerta de la casa. Primero un vecino y luego otro, así iban a pereciendo en todas las calles que veíamos. Frente nuestro pasaba varias veces un señor empujando un carro de madera vendiendo una especie de harina, al grito de algo que no me acuerdo. Harina que arrojaban luego de tirar los plastiquitos y antes de prender saumerios y agachar la cabeza para rezar. No teníamos ni idea a que rezaban, para que ni que pedían. Pero era muy interesante ver como el ritual se repetía de puerta en puerta. Estuvimos tanto tiempo simplemente observando que el sindicato de moto-taxi de la esquina de enfrente paso a ser de dos personas que al rato arrancaron las motos y se perdieron en una calle paralela.
El paso por Nha Trang fue fugaz. Ciudad con playa y eso fue lo único que se podía hacer con el calor que hacia. En realidad no era tanto el calor sino el que picaba en la espalda desde las ocho de la mañana y que no dejaba otra opción que protegerse a la sombra de una sombrilla de paja. Asi que un día en la playa antes de uir a Dalat en busca de menores temperaturas. Acá me hospede lejos de la ciudad, pero habían bicicletas incluidas en el precio de la habitación y los días que estuve acá recorrí el área con mi flameante bicicleta roja. Fue como tener auto propio estacionado en el hall del hotel.
Cosas para destacar: el inmenso mercado; la compañía de Dong que con la ayuda de su vietnamis podía pedir lo que se me ocurriera para comer; y obviamente la bañera del hotel en la que pase mas de hora y media.
Vietnam - Primera impresión -
Sofia ( Una canadiense que conocí en Vieng Xai y compartimos mis últimos Kips por que se había quedado sin guita y no había bancos ni ATM a 200km ala redonda) con Penelope y otra gente esperaba fuera de la oficina de migraciones. Una vez terminado el tramite de entrada caminamos algunos varios cientos de metros para tomarnos el primer micro en suelo vietnamita y experimentar en carne propia la viveza de su gente (Los vietnamitas tiene fama, y asi es, de sobre pasarse con el impuesto "al turista".
20U$D por un viaje de 4 horas en Vietnam es demasiado. 10 es un precio razonable y mayor al que pagan los locales. Obviamente había un único bus a Hanoi, lo que nos ponía en gran desventaja.
Luego de comer algo mientras seguíamos peleando para pagar 10 en lugar de 15, lo cual parecía que no iba a ser posible. Sentado en la vereda dejando que la negación se enfriara un poco, paso uno de los militares que reviso una y otra vez mi pasaporte.
-Hey Maradona!!! van a tomar el bus?- Señalando a la chatarra que supestamente nos tenia que llevar a Hanoi.
-Si, pero no por 15U$D. 10 es el precio correcto y mas de lo que pagan todos-
Intercambio unas palabras con el chofer. Y este con cara de no muchos amigos cedió la pulseada a 10U$D cada uno.
Gracias Diegote!!!!!!!! me ahorraste 5U$D. (que después los gaste en una silla que rompí, pero esa es otra historia).
Una vez sentado 5cm separaban mis rodillas del asiento de adelante, 5 centímetros!!!!!!!!! y eso que no soy muy alto. Pero no fue eso lo que hizo incomodo el viaje. Sino la constante bocina que se hizo escuchar cada 5 segundos. Después de cambiar a otro bus y otras 5 horas llegamos a Hanoi. Capital de la República Socialista de Vietnam, Hanoi me encanto. Con sus miles de motocicletas circulando sin ningún tipo de regla, el caos parece ordenado y armonioso. Tan lejos de Buenos Aires, este lugar me hacia sentir cerca. Después de unos días descubrí que la veredas arboleadas y las mesas y sombrillas de los distintos cafés invadiendo el paso de los peatones es lo que le da un aire a Buenos Aires.
Raro que me guste una ciudad relativamente grande, pero con construcciones que no superan los 5/6 pisos de altura el aire circula y no es tan agoviante como Bangkok o Kuala Lumpur. Al haber pocos autos y muchas motos las calles se ven muy movidas, con mucha vida, y hace que cruzar de vereda se combierta en toda una aventura.
Después de cruzar varias calles le agarre la mano. El truco esta en no desesperarze y hacer contacto visual con esa moto que se dirige directamente hacia uno y te esquiva a un metro de distancia. Así es la norma y en 8 días que pase en Hanoi vi un único accidente entre dos motos. Uno (el culpable) era un extranjero que pensó que podía lidiar con las NO reglas de transito.
Distinto fue en Laos que con la una décima parte de motos (en comparación con Vietnam), en tres días consecutivos vi tres accidentes distintos. Debe ser que los vehículos son algo relativamente nuevo en el país vecino.
La zona de las embajadas es como estar caminando por las calles de palermo.
Mucho caminar, mucho museo; de Historia, de Revolución, Etnico. Y el Musuleum de Ho Chi Minh.
Que en 1925 fundo el primer partido marxista de Indochina -Cambodia, Laos y Vietnam- y luego de la segunda guerra mundial fue el responsable de la independencia de Vietnam.
En Hanoi me cruce con Pablo, un argentino muy buena onda. Espectacular volver a escuchar nuestro acento, se entrañaban ciertas expresiones y palabras que en Ingles no es lo mismo.
Ho Chi Minh Musuleum
De acá a Sapa, un pueblo en las montanas del norte. Habían tres opciones para llegar hasta acá: soft sleep, hard sleep y hard seat. Como eran solo 10hs obviamente nos tomamos con Sofi el Hard Seat.
Una vez en Lao Cai tuvimos que obviamente discutir el precio para del mini bus que nos llevaba a Sapa. Para que se den una idea, lo primero que dijeron era 10U$D (160,000Dongs), que luego bajaron a 25,000Dongs (algo mas próximo al precio local). Es totalmente ridículo el primer precio que te dicen. Y así es con todo, nada tiene un precio fijo. Podes ir al mercado a comprar fruta tres veces al día y las tres veces te dicen algo distinto y las tres veces terminas pagando algo diferente. Por un lado es entretenido pero por otro te gasta un poco tener que discutir por un agua mineral, pero bueno como diría el Doctor Lucas: "es parte del programa".
Lo mismo es para la gente local, para ciertas cosas también tienen que negociar el precio y obviamente que terminan pagando mucho menos que los extranjeros. Así que antes de consumir algo, siempre es mejor preguntar el precio para evitar sorpresas.
Volviendo a Sapa. En su mercado se congregan mujeres de diferentes aldeas étnicas de alrededor.
Uno de los días que estuvimos en este lugar, fuimos a visitar una aldea a algunos Km de donde estábamos. En el camino se nos sumo una nena que hablaba bastante bien ingles y que era de una aldea un poco mas al norte. Nos mostró la Cat Cat por caminos que no hubiéramos podido agarrar solos, entre terrazas de arroz y algún que otro rió. De vuelta en Sapa fuimos a comer todos al mercado y seguimos compartiendo el día con ella y una amiguita de 13 anos.
En Sapa gaste los 5USD, en realidad un poco menos, que el Diegote me había hecho ahorrar en la frontera. Resulta que los puestos de las calles para comer tienen sillas de jardín de infantes. Y resulta que como una gil quise probar que tan flexibles eran hamacandome sobre el respaldo. Conclusión: rodeado de vietnamitas gritando palabras imposible de desifrar y no se veían muy amigables. Por mas que me puse firme en que me dolía la espalda, no sirvió de mucho. Lo mas gracioso de todo es que la dueña del puesto creo que ni me hubiese pedido la plata, termino sacan dome la plata por que los demás clientes me obligaron. Pero bueno lo cierto es que yo rompí la silla de plástico, para la próxima me siento en un banquito.
Lo mismo es para la gente local, para ciertas cosas también tienen que negociar el precio y obviamente que terminan pagando mucho menos que los extranjeros. Así que antes de consumir algo, siempre es mejor preguntar el precio para evitar sorpresas.
Volviendo a Sapa. En su mercado se congregan mujeres de diferentes aldeas étnicas de alrededor.
Uno de los días que estuvimos en este lugar, fuimos a visitar una aldea a algunos Km de donde estábamos. En el camino se nos sumo una nena que hablaba bastante bien ingles y que era de una aldea un poco mas al norte. Nos mostró la Cat Cat por caminos que no hubiéramos podido agarrar solos, entre terrazas de arroz y algún que otro rió. De vuelta en Sapa fuimos a comer todos al mercado y seguimos compartiendo el día con ella y una amiguita de 13 anos.
En Sapa gaste los 5USD, en realidad un poco menos, que el Diegote me había hecho ahorrar en la frontera. Resulta que los puestos de las calles para comer tienen sillas de jardín de infantes. Y resulta que como una gil quise probar que tan flexibles eran hamacandome sobre el respaldo. Conclusión: rodeado de vietnamitas gritando palabras imposible de desifrar y no se veían muy amigables. Por mas que me puse firme en que me dolía la espalda, no sirvió de mucho. Lo mas gracioso de todo es que la dueña del puesto creo que ni me hubiese pedido la plata, termino sacan dome la plata por que los demás clientes me obligaron. Pero bueno lo cierto es que yo rompí la silla de plástico, para la próxima me siento en un banquito.
A Hanoi volvimos con nuestro amigo Hard Seat. Esta vez no fue tan buena idea por que el tren estaba lleno, pero de todas formas encontré la posición para poder dormir un par de horitas. Un par de días mas para explorar la ciudad y después a Cat Ba Island en Halong Bay, al este de Hanoi. Halong Bay significa: "donde el dragón desciende al mar" (increíble que dos palabras signifiquen una frase tan larga). Cuenta la leyenda que las islas de esta bahía fueron creadas por un gran dragón que vivía en las montanas. Cuando descendió al mar, abriéndose paso por la costa, con la cola formo valles y grietas que luego se llenaron con agua. Dejando pequeños picos rocosos que se elevan sobre el nivel del mar.
Es una leyenda, lo importante es que la vista esta muy linda y que entre un conjunto de islitas hay una aldea flotante con mercado, colegio y todo. Increíble a una hora de tierra firme hay mucha gente que vive literalmente flotando las 24 hs del día.
Cat Ba es la única de las 3000 islas que esta habitada y acá nos quedamos un par de días para después seguir viaje al sur.
Es una leyenda, lo importante es que la vista esta muy linda y que entre un conjunto de islitas hay una aldea flotante con mercado, colegio y todo. Increíble a una hora de tierra firme hay mucha gente que vive literalmente flotando las 24 hs del día.
Cat Ba es la única de las 3000 islas que esta habitada y acá nos quedamos un par de días para después seguir viaje al sur.
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