Jaisalmer - Khuri


Los buses cama tienen dos pisos, abajo asientos y arriba camas. Una fila de camas dobles, para compartir con el que toque y otra de camas simples. De Udaipur a Jaisalmer me tome uno de estos, con el cambio de micro en Jodphur reino el descontento entre los turistas al encontrarnos que nuestros asientos estaban reservados por otros.
Los que aceptaron se movieron y los que no...se quedaron. Yo me moví, poco me importaba discutir por el numero de asiento. Asi que las camas se transformaron en asientos para cinco y los pasillos fueron ocupados. Parando a cuanta persona quería subirse al micro se abrió el tercer piso (lease techo).
En una de esas me asome por la ventana para ver como viajaban los pasajeros en el ultimo piso. Basto con que uno me haga una pequeña insinuación diciendo -dale chabon venite aca que es donde esta la papa- para que saliera por la ventana y me trapara a la terraza en pleno movimiento.
Definitivamente la mejor vista la tienen los que van disfrutando de la brisa del desierto. Al acercarnos a la ciudad, los que estaban a mi alrededor se preocupaban por esconderme en cuanto la policia aparecía. Después me entere que los turistas no pueden ir colgados de los techos. Por que nos privan de semejante manjar, debe de ser por cuestiones de seguridad.
En el techo luego fui a Khuri, volví a Jaisalmer y volví a ir y volver de Khuri.
Al para en la estación un mar de rickshaw se avalanzaron contra nuestras mochilas, peleándose por llevarnos al hotel que les daba mas comisión. Interesante bienvenida.
Jaisalmer es la ultima gran ciudad en el desierto de Thar, dirección al Pakistan. Tanto el fuerte como la ciudad que la rodea parece hecha de arena, bueno de hecho lo es.
El fuerte donde viven 2000 personas y que fue construido hace 800 anos vigila todo desde la altura. En el interior no pude recorrerlo todo por que la infinidad de recovecos hacían que magicamente siempre termine en el mismo lugar.
Reserve un safari en camello por el desierto por 3 días. Pero por esas cosas de la vida no lo hice y opte por una pequeña aldea a 60km, khuri.
con el safari paso que cambiaron de día una vez y luego otra. Escusa perfecta para poder cancelarlo e ir a lo de Badal. Un viejo que vive en Khuri y conocí cuando fui a la pacifica aldea por el día.
Al igual que la aldea, el dueño de la casa tiene una paz imperturbable.
Como conocí este lugar, fue suerte. Una mañana me vine por el día de Jaisalmer. No tenia idea de que era ni donde quedaba, me subí al bus y este me trajo. Cuando baje en Khuri no había nada. Absolutamente nada. Era medio día y estaba hambriento, para mi sorpresa no había lugar donde comprar comida mas que snaks en un kiosco. Nadie necesita los restaurantes, todos comen en sus casas. Por suerte caminando encontré a Badal y Henry (un loco lindo que se había pasado 6 semanas aca) en la galería de una casa. Bajo el sol abrasador del desierto que no da respiro alguno, Badal (mejor dicho su mujer) preparo una comida exquisita. Desde ahí entonces cambio mi visión de Khuri. pase el día a la sombra de la galería con estos dos nuevos personajes y a las 5pm cuando el bus volvía a Jaisalmer me lamente haber pagado el safari y no quedarme en la pequeña aldea de casas de barro y ladrillo de arena.
Al otro día me costo levantarme temprano en el guesthouse de Jaisalmer, por que me había quedado hasta tarde con unos ingleses buena onda. Pero tenia que levantarme para hacer mi excursión en camello por el desierto.

El guia me dijo que lo pasaban para el día siguiente. Asi que no dude en cancelar el safari luego de dos plantasos y a media mañana aparecí en el Homstay de Badal con la mochila para quedarme.

Este lugar es una resort con desayuno, almuerzo y cena incluido (150 rp/dia). La comida ultra natural, con vegetales recolectados a la mañana y el lassi y manteca hechos con la leche de la vaca recién ordenada.
Hay habitaciones pero no se usan. Para que? si dormir bajo las estrellas es lejos lo mas refrescante. Y despertar con el sol saliente en la terraza es superlativo. Toda la aldea hace lo mismo. Y horas después a que el sol se haya puesto sobre las dunas todas las familias sacan los catres, colchones o simples mantas para dormir fuera de las casas.
La primer mañana empane a Badal a buscar unas cabras que no habían vuelto del desierto la tarde anterior. Con las estrellas todavía de testigo cruzamos la aldea y nos alejamos por el desierto que gracias a la buenas lluvias pasadas goza de buena vegetacion. Muchos aun dormían a la intemperie, otros empezaban sus actividades diarias.
A 5 Km encontramos los cabros y emprendimos la vuelta. Por momentos Badal se alejaba. Y quedaba yo cual pastor cuidando su rebano en el desierto. La verdad que lo único que hacia yo era apurarlas para que no comieran, por que en definitiva ellas sabia el camino de vuelta y yo no. Una tarde partí a camello con Viker, para pasar la noche y volver al día siguiente.
El resto del tiempo paso entre caminatas matutinas y de tarde por la aldea y con los pobladores. Durante el día era mejor refugiarse a la sombra que ofrecía algún techo.





interior del fuerte, Jaisalmer




A pura brisa en el techo, camino a Khuri




Khuri en color








Mujeres cargando agua de uno de los posos de la aldea. Momento de socializacion. (Khuri)























Con un personaje comico del desierto. Los turbantes que llevan en la cabeza llegan a medir hasta 8 metros. Se me ocurren algunos cabezones en Argentina que no les alcanzaria. (Khuri)







A punto de partir con mi camello.




Preparando la cena en el desierto, con Viker






Con Badal, Henri y uno de los hijos de Badal.

Bien acompañado en Udaipur



Vigilada día y noche por el Monsoon pala, un fuerte en la cima de una montana, Udaipur es una laberinto de pasadillos entre construcciones que se levantan 4 o 5 pisos. Una laguna con dos palacios del 1500 que parecería estar flotando le dan un toque particular a la ciudad. Un romanticismo como pocas ciudades visitadas antes.
Hoy en día uno de estos palacios funciona como hotel. Como no me sobraban 1500Usd en la billetera para pasar una noche, me conforme con una habitación un poco mas accesible (2Usd). De todas formas tenia vista al palacio y con algo de imanación podía pretender estar en semejante lujo.
Se puede pasar un buen rato (de hecho paso) buscando alguna salida al laberinto de pasajes. Mientras se pueden descubrir muchos talleres de arte y artesanos haciendo sus magias en plata y sobre ceda. Vendedores de artesanías, ropa y demás cosas te acosan por la calle. Ya el segundo día me reconocían y sabían que nada iban a sacar de mi billetera, así que simplemente me invitaban a tomar el te dentro de sus locales. Así pasaron los días y escuchaba gritos de Argentino!! y alguna que otra transformación de chachi por las calles.
Una tarde estaba yendo a un lugar que supuestamente se veía un muy buen atardecer. a medio camino desistí de subir la montana para ver como el sol una vez mas desaparecería en el horizonte. Decisión mas que correcta.
Al decir NO al atardecer camine de vuelta a la ciudad y entre a un parque de donde salia gente super colorida. Me puse a hablar con un muy buen hombre. A diferencia de los otros cientos que me invitaban a conversar este no me quiera vender nada. Le hice compañía hasta que termino su turno de guardia y fui a su casa que su hija cumplía anos.
Todos los ojos de los chicos se centraron en el extranjero. Varios minutos de silencio hasta que con laguna preguntontas los chicos se animaron a hablar mas y dejo de ser una situación incomoda.
Luego de la fiestita, Kuldeep me invito a quedarme para cenar. Debería haber preguntado si no era mucha molestia pero me salio un -Por supuesto- automático. Después pregunte sino molestaba, pero la abuela ya estaba cocinando para todos. Así fue entonces que cene con la esposa de Kuldeep (Komal), la hija cumplanera ( Anjilie), el hijo (Laxya) y la hermana y madre (Kusum). Cenamos todos en familia, como la mía esta lejos tenia que buscarme alguna un poco mas cerca.
Al terminar de cenar, sentados en el suelo de una de las habitaciones, vino la hora de abrir los regalos que le hicieron a Angilie. Empezó la madre y luego me paso los regalos a mi para que terminara de abrirlos. Woowwww!!!!, recien llegado y la hija acepto que YO abriese sus regalos.
AL otro dia, al ser fin de semana con Kuldeep y un amigo suyo fuimos al fuerte Monsoon a ver el atardecer. Atardece que por suerte me había perdido el día anterior. Luego pasamos la tarde juntos y por la nochecita volví a su casa que la abuela ya tenia preparada la cena para todos (yo incluido).
Agradecido infinitamente por estos días con esta hermosa familia. Una de esas cosas que no se pueden comprar en una agencia de turismo. Donde el destino y dios te eligen para que puedas vivirlo. Agradecido de que siendo un total desconocido me hayan abierto las puertas de su casa.
Al otro día Kuldeep me mostró un par de lugares mas en las afuera de Udaipur y por la tarde pase por su casa para tomar un chai y despedirme de su familia ya que en unas horas salia en bus a Jaisalmer. Como paso varias veces en estos últimos meses no me alcanzaron las palabras de agradecimiento y adiós. Pero así es la vida del viajero, con emoción se despide de los que encuentra en el camino. Pero esta el consuelo de que la marquita en el alma quedara por siempre.





Burritos cargeros en las calles de Udaipur












Decoracion hogarena




















El elefante trompita











Con Kuldeep y su amigo en el Monsoon Palace





Kuldeep's family







A todo color





Bollywood Star




Llegar a Mumbai, capital comercial de India, fue fácil. Lo complicado fue entrar en uno de los trenes urbanos par ir a colaba ( Área donde se encuentran todos los guesthouse). Sin hace caso a los Rickshaw que se ofrecían para llevarme, fui directo a la estación de tren.
Entran con la mochila en uno de los vagones abarrotados de chicos, hombres y mujeres era como intentar meter diez luchadores de sumo en una cabina telefónica. Asi que deje pasar uno, otro y luego otro. Hasta que un bueno hombre se apiado y me dijo que sino me subía rápido después se complicaba mas. Con gente colgando de todas las puertas dudo que se pueda complicar aun mas. A fuerza de empujones y buena voluntad de los demás pasajeros logre entrar.
Llegue a Mumbai con la idea de dar mis primeros pasos en la pantalla grande en una de las películas de Bollywood. Siendo el primo lejano de Hollywood, se producen miles de películas al ano.
Por medio de otros viajeros me entere que era posible ser extra en una de estas producciones que en su mayoría son musicales. Asiq8ue mande algunos mails hasta que un día me pasaron a buscar por el gusthouse para ir con un Ingles (actor de profesion) y un canadiense a set de Bollywood.
La peli ocurre en el 2050. Imaginense la ropa que me dieron. Pantalones de cuerina bien brilloso y una camiseta bien chupinera con hombreras raras. Resumiendo, la acción ocurría en una discoteca del 2050 por lo que al grito de 1,2,3..action había que bailar estilo robot.
Después de bailar por 8-10 seg. Había que esperar una hora a que maquillen a la estrella (que no era yo justamente) y volver a grabar lo mismo por 8-10 seg.
Estuvo divertido, al menos interesante. Con el ingles y el canadiense supimos divertirnos para que no se tornase una tortura. A demás los varios buffets que servían hacían que el tiempo se pasase algo mas rápido.
De 9am a8pm haciendo nada y bailando como robots por lapsos que duraban segundos, crease o no terminabamos agotados.
Como la experiencia ya la había vivido el segundo día fuimos por la fortuna, negociamos el contrato millonario (baaaa, de algunos dolares). Hicimos la misma huevada y disfrutamos del buffet un par de días mas hasta que los sueños de mega estrella se subieron a la cabeza y pedimos un nuevo aumento.
Claro, los pibes se olvidaron que eran simples extras para llenar espacios vacíos y la producción se busco otros robots para que nos remplazaran. Así fue mi paso por la pantalla grande: Fugaz!!!. Pero daré revancha, seguro. Con suerte en algunos meses millones de indios tendrán el privilegio de ver un codo Argentino en una de las tantas salas de cine en el país.
El resto de Mumbai fue recorrer las calles y un poco los puntos turísticos. Como The Gate of India rememorando el lugar donde la East India company daba comienzo a la colonizacion Británica en 1857. Misma puerta por donde salieron los últimos soldados británicos un siglo después, dejando a tras una India y Paquistan Independiente.
Y como toda ciudad caotica hui cuanto antes.






















Por el color de los taxis podria ser Buenos Aires
































Jugando al Criquet en el parque

Algunas playas sin mucho sol








Siendo tambien un lugar sagrado, Gokarna es un pueplo costero que se puebla mas de peregrinos que de turistas. Segun la mitologia en Gokarna, Rudra (otro nombre a Shiva) renacio de la oreja de una vaca luego de un periodo de penitencia. Dificil de creer no, pero bueno es por ello que es un lugar sagrado.
Sin ser nada expectacular existen unas playas al sur del pueblo. Om beach era la mejorcita y donde la accion se concentraba. De hecho a pesar de alquilar una habitacion en el pueblo me quede varado un par de noches en esta playa por que volver por el bosque de noche y sin linterna no es de las cosas que quiero que me pasen de nuevo.
Con Ruth, Laia, noam y un grupo de indios que pasaban el fin de semana se armaron unas gitarreadas muy copadas. No eran como las de sr Tavhonat perose dejaban escuchar. Por la manana tuve algunas clases de yoga, sufieciente como para darme cuenta que tengo menos elongacion que un arbol.
Al fin de algunos dias me fui con Noam a Palolem, en Goa. La playa increible en este....no hay nada solo la playa y restaurantes para los turistas. Una bahia impecalbe de arena blanca y de fondo un tupido bosque de palmera. Asi de increible era la playa que no la disfrute un dia por que llovio hasta que un dia harto me compre un tiqut en tren para irme a Bombay.








Om beach, supuestamente tiene la forma del signo de "Om"











Con Laia, Noam y Rut










Festejando el cumpleanos de Rut









Las vacas, una fija en todo india, obviamente tambien en Palolem

Tocando india


A las 8.45pm se encendió la señal para abrocharse los cinturones, 15 minutos después aterrizaba en el aeropuerto internacional de Chennai.
Había llegado a la mística India.
El avión salio de Singapur, del mismo lugar donde hace 6 meses y medio empezaba a vivir el sueno. Increíble como vuela el viento, parecería ayer que ponía mi primer pie en el sudeste asiático.
Sin encontrar ningún turista en el aeropuerto fui directo a la terminal de bus para ver si tenia suerte y enfilar para Hampi. Del aeropuerto a la terminal en un taxi (Ambbasador Clasic) con taxímetro mecánico que sin lugar a duda quedo de la época colonial británica. La estación de bus desbordada de hombres, mujeres, niños y los perros del lugar. En una de las ciento de plataformas estaba el micro que me llevaría a Bangalore para después ir a Hampi.


Cientos de peregrinos de todo el sur de hampi llenan el bazar principal y el templo que se ve desde todo el pueblo. Entre plantaciones de bananas y enorme rocas en posiciones de lo mas extrañas se levantan las ruinas de lo que alguna fue un imperio Hindú imponente.
Como lo mio no son las rocas apiladas dedique un par de horas a ver algunas ruinas y luego me quede recorriendo los pequeños callejones del pueblo y asombrandome por las diversas vidas que circulan por el bazar principal.
El primer día, caminando al costado del rio, una gente que comía en un templo semi sumergido me invito a comer con ellos chapati con arroz.
Eran de una aldea a algunos kilómetros que estaban pasando el día en este templo en agradecimiento a sus dioses.
Obviamente chachi acepto el chapati y un poco de arroz. Toda la familia: Tios, padres, abuelos, hermanas, hermanos e hijos, además de algunos vecinos de la aldea.
La cocinera que era la abuela no paraba de ofrecerme comida. Y como estoy tiernito acepte comer pero cuando me alcanzo un baso con agua recién sacada del rio preferí decir que no.
Asi que competí con los hijos, sobrinos, nietos y vecinos un de mis primeros almuerzos. Lo cual tome personalmente como una bienvenida al país. Mejor no podría haber estado.
Cuando Matheu, el frances con el que estaba saco de su bolso unas viromes...se avalanzaron los chicos como si hubiera abierto un cofre con oro. Ahí entendí lo que me habían pedido un par de chicos en el pueblo: no rupias, no comida, sino schoolpen!!!! Ojala les hubiera entendido y tenido algunas.
Luego de la comida y de escuchar los lazos familiares de cada uno, grandes y chicos sin preocuparse por la lluvia que comenzaba a caer dieron una vuelta al templo usando una balsa redonda. Así cerraban un día dedicado a agradecer por lo que tenían.
De vuelta al pueblo, cenando en el bazar, una celebración con cohetes, flores, cantos y un elefante todo pintarrajeado, en dirección al templo Virupaksha.
La columna de hombres cantando y rompiendo cocos, y mujeres con flores en el pelo entro al templo siguiendo a Lakshimi, el elefante.
Dentro los festejos siguieron y varios rituales que emprendían inciensos, agua, leche, flores y demás ofrendas frente a la imagen de Shiva. Sin duda estoy en el lugar indicado.
Como olvidarme de las vacas que se pasean por la pequeñas callesitas de piedra y barro y en la calle principal dejando sus regalitos a las espera de que algún vecino los pise en ojotas en el mejor de los casos.
Así parece ser india: colorido y olorido pero mas que nada con mucha vida. Algo distinto pasa en cada rincón al que se mira.
Volviendo de unos templos que quedaban a un para de kilómetros me tope con una competencia muy particular. Con una pelota de piedra, un lanzador tenia que cubrir una distancia de varios kilómetros en 37 lanzamientos. Habían dos equipos los que apostaron a favor y festejaban con cada buen lanzamiento y los que gritaban con cada mala jugada. (Yo gritaba con cada buen lanzamiento)
Resulto ser que este juego tiene tantos anos como el estado mismo de Kerala. Obviamente seguí a la muchedumbre y acompañe cada uno de los tiros. En el camino a donde debía finalizar la competencia nos cruzamos con otro grupo que iba en dirección contraria. Ellos en lugar de lanzarla con la mano debían patearla. Durante el mes de Agosto todos los días en las rutas del estado se congregan decenas de personas para practicar este juego que no entendí como se llamaba.
De aca a Gokarna en la costa oeste. Como no tenia ganas de esperar en la terminal 5 hs hasta que saliese el colectivo c/camas y directo, no tuve mejor idea que empezar a recorrer la distancia en colectivos locales. Fue como un paseo de 10hs en un 60 sin suspecion y con la mochila de 15kl ensima por que no habia lugar donde ponerla.



Camino al Cole










En uno de los templos











Despues de comer con la family

















Callejuelas de Hampi, con vista al templo central





























Otro templo de caracteristicas Indo-Islamicas. Reflejo de los esfuerzos por mantener una india unida.