De Cambodia al Norte de Tahilandia













Definitivamente ya soy inmune a las largas distancias. Si pensaba que las 31 horas de viaje a Singapur no se iban a repetir...simplemente estaba equivocado. Con 36 horas tengo un nuevo record que espero no romper.
Luego de Battambang quería hacer un treking por el norte de Tahilandia y visitar algunas tribus que habitan en las montanas.




07hs, 01 de Julio de 2007 - Battambang, Camboya
Taxi con otras 5 personas a la frontera

12hs, 01 de Julio de 2007 - Poipet, Camboya
Frontera con Tahilandia

13hs, 01 de Julio de 2007 - Frontera Tahilandia
Minivan a Bangkok, Tahilandia

17hs, 01 de Julio de 2007 - Bangkok, Tahilandia
Llegada a Bangkok

18hs, 01 de Julio de 2007 - Bangkok, Tahilandia
Bus a Chiang Mai

07hs, 02 de Julio de 2007 - Chiang Mai, Tahilandia
Llegada a Chiang Mai y transporte local a terminal de bus

09hs, 02 de Julio de 2007 - Terminal de Chiang Mai, Thailandia
Colectivo local de medidas asiáticas, donde el occidental medio no entra en el asiento.

19hs, 02 de Julio de 2007 - Mae Hong Song, noroeste de Tahilandia.
Luego de que pincha rueda, llega. Chachi procede a pie en busca de una gusthouse barato.
Llueve.
Se pierde y no encuentra el lugar.
Quiere matar a cual transeúnte se le cruza, para aliviar la furia.
No mata a Nadie.
45 min mas tarde encuentra el lugar.
Esta feliz.
Se baña y sale a reservar un treking de tres días.

En el treking había 2 francesas, un francés, un venezolanos, el guia y un porter. 3 días y dos noches en distintas aldeas de montana que solo es posible llegar a pie. El primer día fue siguiendo un rio. Obviamente el primer torpe que se cayó de jeta al agua fui yo (como conozco mis limitaciones la cámara la tenia en una bolsa). Después por suerte me siguieron otros. El treking fue por medio de una selva que no permitía entrar la lluvia que nos acompaño durante los tres días, espectacular. Las comidas excelentes. Dormir en las aldeas...sin palabras.
Las tribus son Karen, las mujeres llevan coloridas vestimentas que usan para distinguir su estado civil. La economia no conoce el termino de especializacion y se consume el arroz que se cosecha y las gallinas, chanchos y bufalos que andan sueltos por la naturaleza. La viada es simple, lejos de internet y la tecnologia que muchas veces en lugar de facilitar complica. Un ejemplo de la simplicidad es el lenguaje; Tablu significa: hola, chau y gracias. (Especial para mi que me cueta horrores recordar estas tres palabra en Vietnamese, Tahilandes, Khmer, Lao y Bahasa). Esta tribu etnica es de origen Burmes, que se escapan de la persecucion que sufren en el pais vecino. En la primer aldea, no acostumbrado a dormir en el suelo me desperte antes de que amaneciera. Espere a aparezcan algunos rayos de solo y sali de lo que era nuestro cuarto. Caminando por la aldea, ayude a E Poa (una mujer) a pisar y seleccionar el arroz. La verdad que se entusiasmo con que la ayudara y cada vez que tenia que triturar el arroz (paso inmediatamente posterior a la cosecha) me llamaba, no me quejo..aprendi algo nuevo.
El treking continuo por medio de la selva con subidas y bajadas. Entre campos de arroz y cruzando nuevos rios. Deslizándonos entre rocas, que gracias a la humedad nos ponían al borde de la caída.
De vuelta en la ciudad, con Oscar (el venezolano) alquilamos una moto para ir a la aldea de las cuello largo. Una tribu donde las mujeres tiene aros en los cuellos y también en los tobillos. Cuanta la leyenda que esta tradición se practicaba para que las mujeres de la tribu no se alejen demasiado de la casa (debido a la incomodidad) y así no se casan con hombres de otras tribus y distintas creencias. Mmmmmm..puede ser. Esta tribu Kayah, esta en el limite con Burma y también son refugiados que huyeron del país limítrofe. Hoy no se si mantienen los aros por creencia o por el turismo. Como nos contó Sara, una profesora de la aldea, la aldea toda se mantiene y funciona gracias a la entrada que se le cobra a los turistas. Colegio, medicamentos, comida y fiestas. Obviamente super interesante ver a las mujeres luciendo los aros dorados y las ropas coloridas. Pero con locales de souvenirs en todas las casas, demasiado montado para el turismo, demasiado artificial. Por suerte hay vías alternativas y con Oscar nos fuimos a la escuela. Nos metimos en lo que era la entrega de premios de no se que. Y siendo los únicos turistas los maestros se acercaban y nos hablaban. Una maestra de tan solo 20 anos nos mostró su casa y nos invito a comer con ellos. Así que almorcé en un aula donde profesores y maestros entraban y salían. También vimos el inicio de Spiderman 3 con los chicos del colegio, pero como estaba en thailandes fue difícil verla hasta el final.
El resto de la tarde la pasamos charlando con Maria, una mujer de cuello largo que hablaba algo de español, increíble no?
Así que lo que supestamente es un tur de compras de una hora, fue para nosotros una mañana y tarde completa.































Seleccionando el arroz con E Poa























Con Maria, una mujer de cuello largo que habla espanol















Con Sara, profesora de Kayhen de la escuela.



























































Siam Reap y alrededores

Siam Reap, antigua capital del imperio Khmer (Angkor). Un imperio que durante su esplendor se extendía desde Burma a Vietnam. Los impresionantes templos de Angkor son reflejo y es lo que queda de una Cambodia que una vez ocupo gran parte del Sudeste Asiático. Para Cambodia Angkor es sinónimo de Orgullo, esta en todos lados: en la bandera, en la cerveza nacional y mas de un hotel, guesthouse y restaurante lo utilizan su nombre. Hoy en día lo único que puede verse de la antigua capital son los templos. Casas, edificios público y palacios eran construidos de madera, mientras que las estructuras de piedra y ladrillos (las únicas que sobrevivieron el paso del tiempo) eran reservadas para los dioses.
Difícil describir los templos con palabras, ese trabajo se los dejo a las fotos que seguramente muestren una pequeña parte de lo que realmente es y alguna vez fue.
Además de los templos, que hacen de Siam Reap el lugar mas importante de Cambodia, hay un pueblo flotante en la laguna Tonle Sap que queda a algunos Kms de la ciudad. Para llegar a este alquile una bici, que parecía de ultima generación: varios tipos de suspención, cambios y una forma bien futurística. A 1Km del lago, la nave espacia se partió en dos. Si, literalmente en 2 pedazos. Obviamente lo que había empezado como un paseo por el parque no podía terminar como un paseo por el parque. Tomándolo con gracia unos flacos en un tuk tuk me alcanzaron donde había que comprar el ticket del bote. Deje tirada las dos medias bicis y uno de los que estaba en el puesto me acerco a la laguna en moto.
Paseo en bote por la laguna que durante la temporada de lluvias pasa de 2500km2 a 13000km2. Y así también se mueve el pueblo flotante de casa coloridas, al ritmo de las dos estaciones.
De vuelta un viejo Alemán con otro tuk tuk me acerco al guesthouse, donde por suerte no me pidieron que pague por la bici rota, por que sino hubiese sido no del todo entretenido.
De Siam Reap fui por un dos días a Along Veng, con la idea de visitar una Wat en una montana. Lo de la Wat no fue posible por el estado del camino. Para llegar a este pueblo limítrofe con Tahilandia, no me quedo otra que tomarme un taxi compartido. Que por mas que sea mas caro que un colectivo o pick up, no significa que sea mas confortables. Si se preguntan como entran 8 personas en un auto es fácil: Cuatro adelante (dos en el asiento de acompanante y dos en el asiento del conductor) y cuatro atrás. Una excelente experiencia para practicar el auto control y poner a prueba la paciencia y tolerancia. Si antes de llegar no mataste al que tenes al lado...prueba superada. Con las pierna acalambradas y dormidas llegue al destino..superando la prueba.
Sin turistas a la vista unos camboyanos se me acercaron mientras estaba haciendo NADA en un banco. Con poco ingles y nada de Khmer me invitaron a ir a subir una montana que por lo que entendí la vista estaba buena.. Y como estaba haciendo NADA, fui. Fuimos los tres en la moto de uno de los chicos a la montana que hace a su vez de frontera con Tahilandia.
Con lo que me estrezan las fronteras, les pregunte 100 veces de que lado estábamos. Algo que no tengo ganas de probar es cruzar las fronteras de manera clandestina y cual fugitivo.
En el camino pasamos entre campos cercados con carteles bien descriptivos que anunciaban peligro de minas terrestres. Anlong Veng es el ultimo lugar donde se refugiaron los últimos genocidas del régimen Khmer Rouge. Poca acción tiene el pueblo salvo por algunos click...BOOOOM!!! al ano producto de alguien que se desvió del camino.
Apenas llegue devuelta al Guesthouse de Siam Reap divise en el mostrador de entrada un hermoso librito azul oscuro con letras doradas que decían "REPÚBLICA ARGENTINA" y un escudo machaso del mismo color brillante. Era Eugenio que estaba haciendo el check in. Automaticamente cambio de habitación y compartimos una doble. Poco fue el tiempo que hable argentino por que al otro día me iba para Battambang. De todas formas la pasamos muy bien mientras duro.
Al llegar a Battambang conocí a un Koreano con estilo Cowboy, Che. Pegamos buena onda y compartimos el cuarto. Si, con TV, y además de TV...cable y en sima me vi un capitulo de chiquititas!!!!!!!! (bueno parte). Así como se lee, en Battambang, a miles de Km de distancia. Cultural mente la distancia se triplica. Haciendo zapping apareció en el cubo mágico personajes conocidos, una lengua mas que familiar y subtítulos inentendibles. Si esto no es globalizacion que alguien me explique el significado de la palabra.
Recorrido por algunas Wat que honestamente ya me parecen todas iguales.
Y como me quede con las ganas de usar el tren en este país, anduve por la vías pero en una vagón de bambú. Lo usan para transportar mercaderías en distancias cortas y cuando están seguros que el verdadero tren no viene. este aparatejo se arma cual "rasti" o "lego". Primero los dos ejes, luego la estructura de bambu, el motor en un tercer paso y para terminar la correa que conecta el motor con las ruedas traceras.
En 15 minutos la maquina voladora estaba lista para desplazarce a toda velocidad por unas vías que se asemejan mas a una montana rusa que a una red ferroviaria.










El Lejano Noreste




Si llegar a Ban Lung, capital de Ratnakiri fue un parto, volver hasta Kratie debe haber sido lo mas parecido a una cesárea sin anestesia.
Ban Lung se conecta con la capital del país por lo que se conoce como la autopista nacional numero 7, que de autopista no tiene absolutamente nada. Una simple mano de asfalto y los últimos 150km una ruta de tierra que durante la temporada húmeda es casi intransitable.
El pueblo en si no tiene mucho, calles de tierra, un mercado y varias jolleria. A 5km hay una laguna de agua hiper cristalina en lo que seria una cráter. Pase el día en el espejo de agua rodeada de una espesa vegetacion, hasta que la lluvia de las 4pm dio por concluida la jornada. Ultima mente la lluvia de la tarde es una fija. Devuelta al guesthouse en biocicleta por el camino montañoso y empantanado que tuvo su entretenimiento y varios tropezones que no terminaron en caída.
El dueño del guesthouse donde me quedaba debe de ser un fiel colaborador de GreenPeace u otra organizacion ecologista, por que por la noche me invito a probar la sopa de tortuga que había preparado. Sin comentarios, poca carne se esconde debajo del caparazón, así que lo que queda por comer es bastante desagradable.
El ultimo día me fui a la estación a esperar a que una pick up salga a Kratie. En Camboya hay tres tipos de transporte de larga distancia: Colectivos, Taxis y pick ups, los dos últimos llegan a donde no lo hace el primero.
Obviamente la pick up es la forma mas barata y como la regla precio-calidad acá también se cumple es lo mas incomodo, pero definitivamente super divertido. Sin horario de partida, la única forma de subirse a una es hacer guardia hasta que se llene y salga. Colgado del estribo recorrí las 7 hs que me separaban de Kratie. Como sapo de otro poso en la caja de la camioneta todo se sucedía con normalidad hasta que la tormenta que nos pisaba los talones desplegó su furia.
Un nailon apareció entre las miles de cosas que completaban los espacios vacíos. Y ahí estaba yo, en la esquina y con la difícil tarea de sujetar el globo para que no vuele por el aire. A toda maquina y sintiendo toda la fuerza de la velocidad en la cara, estaba contento de llegar a las 23hs a un pueblo que ya estaba durmiendo.
Según parece Kratie es el mejor lugar en el país para ver los raros delfines Irrawaddy en el río Mekong. Delfines que no vi, así que el poco tiempo en este lugar o pase entre mercados y paseando a orillas del Mekong. Ni chicha ni limonada.
Después de negociar el precio con el chofer del minibus me fui a Kompong Cham, camino a Siam Reap.





Llegada a Kratie

Vista del mercado desde el guesthouse (Kratie)

Comiedo un saltamonte en Kampong Cham