Con todo el tiempo del mundo es mas fácil perder un tren. La mochila estaba esperando ya armada para que la pase a buscar por el guesthouse. Sin embargo el tiempo corre mas rápido de lo que parece y muy tranquilo me subí a un ciclo-rikshaw mas tarde de lo que debía.
Y así fue como faltando 3 minutos de la salida del tren, yo estaba a 5 minutos de la estación. Por momentos hacia fuerza con la piernas pensando, suponiendo que eso aceleraría la marcha, pero imposible movilizar la telaraña de autos, gentes y camiones descargando todo tamaño de sacos. Así que, mejor relajarse y que sea lo que deba ser.
Al llegar a la estación surgió la esperanza de que este retrasado algunos minutos. Calce la mochila, no espere el vuelto y como loco corrí a encontrar la plataforma 10, ensima la ultima. Si, tenia que cruzar toda la estación. En fin...llegue cuando estaba en movimiento y me trepe al vagón que creía que era el mio. En definitiva no lo perdí gracias a las deficiencias del sistema Ferroviario. Las mismas que alargan el viaje 5 o 12 horas y que hacen esperar en la plataforma cuando llegas a la hora que dice el ticket. Pero esta vez jugaron a favor.
Obviamente me subí al vagón equivocado y a la hora de dormir me encontré discutiendo por la cama. Salame!!! tu vagón es el de atrás.
De Delhi a Pathankok en tren y luego en bus a Daharmasala. Cuando el bus se rompio a mitad de camino, conocí a Bernard y Ode. Cerca de Daharamsala, en Macleod Ganj Dalai Lama y el gobierno tibetano en exilio. Como dice la guia que llevo: " su atmósfera relajada y amigable puede hacer difícil irse". Exactamente así paso, supuestamente estaba de paso por 2 o 3 días para continuar a Manali. Al 4 día me olvide de Manali y me quede 16 días. Haciendo algo de yoga y algunos cursos de meditacion. Con los nuevos viajeros compartimos la habitación y y luego nos mudamos a otro guesthouse que quedaba a 2 km de Mcleod. Asi que hubo mucha caminata matutina y nocturna, varias veces al dias.
Con Bernard hicimos algun par de caminatas por las montanas. Y en el pueblo conocí a un viejo de barba blanca (Phil) que vive hace tiempo acá y es el lider de la banda del Dalai Lama. Es muy fuerte verlo con su pinta de roquero en las fotos chisteando con el líder espiritual. Samir , también de la banda, resulto ser un indio con el que pasamos los dias conversando de budismo e hinduismo.
Entre estos y otros personajes como Manu, el viejo del bastón mexicano, Paul el navegante sudafricano y Pen el artesano indio que estaba en el mismo gueshouse, entre otros varios, pasaron los días. Entre charla de filosofía barata y no tanta. Además me recupere del rally del que venia.
El tiempo paso sin avisar y los himalayas del lado nepali se congelaban para hacer trekking. Así que me tuve que despedir de este lugar con el que me había encariñado tanto.
Banderas con mantras budistas.
Manu, Samir y yo.
Ode descansando, no se ve, pero enfrente hay una cascada.
Bernard tomando un chai en una de las escapadas a la montana.
Despiediendome frente a moon light Cafe, donde comia y por las tardes tomaba chai y jugaba ajedres con cualquiera.
1 comentario:
Que haces bestia animal. Que tremendo las cosas que estas contando, la verdad sin palabras.
Cada vez falta menos para que se cumpla un año de esta aventura, un año sin chachi, un año sin ir a la lucila, un año diferente.
La ultima vez que chatie con vos me dijiste que la vuelta estaba pactada para, no me quedo claro, febrero, marzo, abril....es muy loco ir hablando con la gente y cada uno tiene una apreciacion distinta sobre tu vuelta man...
lectores del blog, hagan sus apuestas, cuando dicen que regresa nuestra aventurero ???
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