Mochilera suelta en India (Parte I)








Dificil encontrar una mochilera que pise el camino con tanto estilo.









El caos de ciclos, auto rikcshaw, autobuses. El calor sofocante en combinacion con la contaminacion tanto sonora como del aire. Y todas demás características de gran ciudad caótica se vieron opacadas por la llegada de la mochilera numero 1: la Mama.
Esta vez no hubo mas sorpresa que ella. El aeropuerto de Delhi fue el punto de partida de un rally que se fue armando al caminar.
Respetando la capacidad de su mochila nos encontramos en el hall de arrivos que se lleno de emoción y gritos en el momento de nuestro encuentro.
Como dije antes Delhi es arrolladora y como en otras grandes ciudades las diferencias impactan. mas que en otros lugares. Recorrimos Mesquitas, templos sijis y edificios público de la época británica. Obviamente pasamos un tiempo considerable en los bazares.
De Delhi nos fuimos en tren a Amrtistar, lugar donde se levanta el templo siji mas importante de India: El Golden Temple. Todo seguidor de esta religión, que comparte sus raíces con el hinduismo, trata de hacer al menos una peregrinación a este centro espiritual para escuchar la sublime música, las lecturas del Adi Granth y bañarse en las aguas purificadoras de la pileta del templo. Al igual que todo templo siji, personas de cualquier religión son bienvenidos a toda hora. No pude convencer a mama de quedarnos a dormir en las habitaciones que el templo ofrece gratuitamente a peregrinos y no peregrinos. Tampoco la convencí de cenar y almorzar la comida que a toda hora se sirve en el comedor central, también para todos y gratuita. Seguramente fue por que era el comienzo del esta experiencia, no me sorprendería si vuelve ahora lo piense dos veces.
El templo abre desde el alba hasta bien entrada la noche. Se ve que no es suficiente ya que a toda hora desborda de cabezas cubiertas con paños y turbantes de todos los colores.
A 27km de Amristar, en la frontera con Paquistan sucede todos los días al cierre del paso fronterizo una celebración poco usual.
Una multitud de Indios, llenan las gradas pare ver como gendarmes de la armada india se enfrentan en una competencia de gritos y desfiles contra sus vecinos paquistanies, al otro lado de la reja. La competencia consiste en desfiles de ambos lados y también en quien puede mantener el grito en el aire por mas tiempo. A su la hinchada que colorea las tribunas responde con un juego de cánticos.
Del otro lado la secuencia se repite, pero con menos gente en las tribunas.
Una magnifica manera para decir "hasta mañana" entre dos países que no hace mucho tiempo se enfrentaban no con juegos sino con armas.
Al otro día la idea era ir temprano a la mañana para agarrar el tren a Rishickech. El teléfono sonó media hora mas tarde. Obviamente el sereno se había quedado dormido y no nos despertó a tiempo. Ni hablar del auto-rickshaw que habíamos pedido la noche anterior. Salimos corriendo de la habitación y en la recepción no tuvieron mejor idea de llamar a un ciclo (bicicleta de tres ruedas) para llevarnos a la estación. No había manera de llegar a tiempo.
El indio pedaleaba y yo empujaba la bici en un intento mas divertido qeu desesperado por llegar. Una vez en la estación vimos desde la plataforma como el tren arrancaba a paso lento y nos dejaba atrás.
Asi que sacamos boleto para el tren de la noche, al cual si llegamos a tiempo. La dejo a la mama contar como fue su magnifica primer experiencia en un tren nocturno. Además yo no podría por que dormí casi todo el trayecto.
Rodeada de montanas (que marcan el inicio del himalayas) y a orillas del comienzo del rio mas sagrado de India, el ganges, se encuentra Rishikesh.
El paisaje del valle con el rió es increíble, y alejado del centro se respira tranquilidad. Complicado en un país donde la gente brota de la tierra.
Una tarde fuimos a ver en una ghat (escalinata que dan al rio) el Puja. Un ritual hindú común entre todas las ciudades o pueblos sagrados con algún rió o espejo de agua. Es una manera en que los hindúes tienen de agradecer a dios y pedir bendición.
Fuimos temprano a la ghat. Haciendo tiempo para la ceremonia nos centamos a un costado de las escalinatas. No paso mucho tiempo para que un grupo de indios, con la curiosidad que los caracteriza, nos rodeen. Algunos nos hablaban y los otros simplemente....miraban, con esos ojos que parecen ver mas allá.
Uno de los pocos que hablo hizo una pequeña demostración de yoga y nos contó que vivía hace 30 anos ahí. Es decir en la plaza. En ningún momento nos pidió plata. Era su estilo estar en ese lugar y perderse por días a meditar en la montana. A veces se acercaba alguno a decir que no nos molesten y de paso se quedaba. No es la primera vez que tratan de cuidarme y tampoco fue la uncia vez que nos paso.
Después empezó el puja y decenas de flores con velas fueron arrojadas al rió. Un braham cantaba y los fieles cantaban a la par. 5 o 6 candelabros a puro fuego se balanzeaban a orillas del río. Río abajo se veían pequeños desteyos de fuego donde decenas de fieles también se juntaban para practicar el mismo ritual.
DE aca nos fuimos a Jodphur. Nos teníamos que lenvantar como a las 4.30. Obviamente no nos despertaron, pero como a veces de los errores se aprende. Esta vez usamos el despertador que milagrosamente me acompaña desde Cambodia.
Al igual que en otros lugares de Rajastan, Jodphur tiene su fuerte que todo lo ve desde una montana. Kipling no podría haber encontrado mejores palabras para describir el fuerte de Meherangan: "Una obra de ángeles y gigantes".
La particularidad de esta ciudad es que miles de casas continúan pintándose de azul. Este color se lo usaba y continua haciendo para mantener fresca el interior de las casas y a su vez para mantener alejados a los insectos.
Puede creerse o no que esto ultimo sea efectivo, pero sin lugar a duda es mucho mas pintoresco que un pequeño pueblo en Kojarujhao, donde para prevenir los insecto decoran las paredes con estiércol de vaca.
Como volvieron ciertos lujos nos hospedamos en un lugar con pileta y un jardín a medida para tomar mate bajo los arboles. Si, como bien Argentina la mama trajo yerba, termo y todo e equipo. (YO me quede con la yerba, y como un gill me olvide la bombilla. Ahora estoy super complicado, acá eso no existe.)
Buscando un lugar para comer, por las callecitas de la vieja ciudad, entramos a un guesthouse-restaurante elegido a azar. Como las cosas nunca suceden simplemente por que si, el dueño del restaurante era Raj. El bueno hombre al ver que teníamos unas bolsas con especies, saco los elementos y nos dio una clase de como hacer Masala. compartimos unas linda charla y luego nos invito a su casa para conocer a su familia.
Al entrar a la casa nos presento todo orgulloso, a su mujer y sus hijas. La mujer estaba cocinando en el suelo unas Pakopras de Vegetales. Nos sentamos en el piso y compartimos las grasas saturadas de esta típica comida rajhastani. La hija mayor se abalanzo sobre mami y se la llevo a recorrer las casa donde vive la familia de Raj y la del hermano.
Después de un rato nos despedimos de Raj, su mujer, su hijo, sus dos hijas y el hijo del hermano.

Jhodpur quedo atrás con esta tan linda experiencia y el siguiente destino fue Pushkar. Un pequeño al rededor de una mas pequeña laguna. Cuenta la leyenda que esta laguna fue formada cuando Lord Brahama, el creador, arrojo su flor de lotus para matar a un demonio. Al instante donde estos tres pétalos tocaron tierra, agua apareció magicamente en el medio del desierto. Por eso Pushkar es un lugar sagrado y la laguna esta rodeada de ghats donde peregrinos de todos lados vienen a realizar pujas.
A nosotros un Bramhan, no tan brahman, nos camino una muy jugosa donación. Hay de todo en todos lados y como no podíamos irnos con esta imagen. Conocimos en un cuartito de 1X1 a un buen hombre con nos invito a pasar. Con instrumento de percusión y algunas mantas vivía ahi buscando simplemente su "verdad", completarse, entender el sentido de las cosas y el porque. No fue mucho lo que estuvimos en la pequeña construcción de material a orillas de la laguna. Pero basto para compartir varias palabras e irnos boquiabiertos y con una sensacion que no podría explicarse con palabras escritas.
Así es India te sorprende a cada paso, simplemente dejandote llevar por su magia.

De acá fuimos en un bus nocturno de pesadilla a Agra, casa del gran Taj Majal. Una parada rápida para ver esta increíble construcción Mogol que demando 21 anos y 20,000 hombres de toda Asia. No sorprende cuando muchos lo consideran un símbolo de amor eterno. El emperador construyo esta imponente musuleom para eternizar la belleza de su mujer preferida fallecida. Caminando de vuelta al hotel, en las calles de alrededor del Taj, nos encontramos con Gonzalo y su novia. Un Argentino que vive en Barcelona y que había conocido hace algunos meses en Cambodia. El mundo definitivamente es un pañuelo. Nos recomendaron pasar por Orcha. Y como el plan, si es que hay uno, es muy flexible...lo cambiamos una vez mas.
En tren a Jhansi y luego rickshaw a Orcha. como el rickshaw no tenia estereo el amigo del conductor nos iba cantando los hits de india. al llegar fuimos en busca de un lugar para dormir. Fuimos a uno, luego a otro y finalmente encontre el indicado: una carpa. Tenia aire acondicionado y bano, pero no dejaba de ser carpa. Existen un par de palacio para ver, pero el calor y las pocas ganas hicieron que veamos uno al igual que se hojea un libro.
Fue un solo dia el timepo que pasamos aqui, El pueblo es sorprendentemente limpio para los estandarez Indios. Y como no podria ser de otra forma la mochilera que tengo al lado me mostro nuevas esquisiteses gastronomicas que se sirven en los puestos de la calle.
En este pueblo fue la tercera vez en el ano que entro a un banco. Y nunca mas en India, nunca vi tanto papelerio y personas imbolucradas para cambiar un billete con la cara de Washington por otro con la cara Gandhi.





Mesquita en Delhi








En el parque de la puerta de India (Delhi)






Golden templ, templo Siji (Amristar)











Momento de contemplacion en la pileta del Golden Temple








Gendarmes indios preparados para la ceremonia de cierre de frontera






Fuerte de Jhodpur.


Vista de la "ciudad azul", desde el fuerte (Jhodpur)









Recibiendo un regalo.





Con la familia de Raj









En el Taj Majal.






2 comentarios:

Anónimo dijo...

Recorriendo el mausoleo Taj Mahal, no sorprende cuando muchos seres humanos lo consideran un símbolo de amor eterno.
¿¡¡¡que no se hace por amor!!!?
Al caminar alrededor de la cruz,mirando con los ojos de la imaginacion,me lleva a pensar: Que es lo que hizo nuestro Señor Jesucristo.
Él mismo nos declara tanto a mí como a vos:"CON AMOR ETERNO TE HE AMADO"
cariños
tu lela

Anónimo dijo...

HOLA CHANCHI: SIEMPRE LEIA TU BLOG, PERO NO SABIA QUE TE PODÍA ESCRIBIR! JA JA!
LA VERDAD ES ME QUE DIVIERTO MUCHO CON TUS AVENTURAS.
SABES QUE EN LA LUCILA HAY TURNOS PARA ACCEDER A LA VERSION IMPRESA??
SE NOTA QUE LO ESTAS PASANDO MUY BIEN Y ME ALEGRO UN MONTON.
TE MANDO UN BESO ENORME.
PATRICIA (ANDRES)