Siam Reap y alrededores

Siam Reap, antigua capital del imperio Khmer (Angkor). Un imperio que durante su esplendor se extendía desde Burma a Vietnam. Los impresionantes templos de Angkor son reflejo y es lo que queda de una Cambodia que una vez ocupo gran parte del Sudeste Asiático. Para Cambodia Angkor es sinónimo de Orgullo, esta en todos lados: en la bandera, en la cerveza nacional y mas de un hotel, guesthouse y restaurante lo utilizan su nombre. Hoy en día lo único que puede verse de la antigua capital son los templos. Casas, edificios público y palacios eran construidos de madera, mientras que las estructuras de piedra y ladrillos (las únicas que sobrevivieron el paso del tiempo) eran reservadas para los dioses.
Difícil describir los templos con palabras, ese trabajo se los dejo a las fotos que seguramente muestren una pequeña parte de lo que realmente es y alguna vez fue.
Además de los templos, que hacen de Siam Reap el lugar mas importante de Cambodia, hay un pueblo flotante en la laguna Tonle Sap que queda a algunos Kms de la ciudad. Para llegar a este alquile una bici, que parecía de ultima generación: varios tipos de suspención, cambios y una forma bien futurística. A 1Km del lago, la nave espacia se partió en dos. Si, literalmente en 2 pedazos. Obviamente lo que había empezado como un paseo por el parque no podía terminar como un paseo por el parque. Tomándolo con gracia unos flacos en un tuk tuk me alcanzaron donde había que comprar el ticket del bote. Deje tirada las dos medias bicis y uno de los que estaba en el puesto me acerco a la laguna en moto.
Paseo en bote por la laguna que durante la temporada de lluvias pasa de 2500km2 a 13000km2. Y así también se mueve el pueblo flotante de casa coloridas, al ritmo de las dos estaciones.
De vuelta un viejo Alemán con otro tuk tuk me acerco al guesthouse, donde por suerte no me pidieron que pague por la bici rota, por que sino hubiese sido no del todo entretenido.
De Siam Reap fui por un dos días a Along Veng, con la idea de visitar una Wat en una montana. Lo de la Wat no fue posible por el estado del camino. Para llegar a este pueblo limítrofe con Tahilandia, no me quedo otra que tomarme un taxi compartido. Que por mas que sea mas caro que un colectivo o pick up, no significa que sea mas confortables. Si se preguntan como entran 8 personas en un auto es fácil: Cuatro adelante (dos en el asiento de acompanante y dos en el asiento del conductor) y cuatro atrás. Una excelente experiencia para practicar el auto control y poner a prueba la paciencia y tolerancia. Si antes de llegar no mataste al que tenes al lado...prueba superada. Con las pierna acalambradas y dormidas llegue al destino..superando la prueba.
Sin turistas a la vista unos camboyanos se me acercaron mientras estaba haciendo NADA en un banco. Con poco ingles y nada de Khmer me invitaron a ir a subir una montana que por lo que entendí la vista estaba buena.. Y como estaba haciendo NADA, fui. Fuimos los tres en la moto de uno de los chicos a la montana que hace a su vez de frontera con Tahilandia.
Con lo que me estrezan las fronteras, les pregunte 100 veces de que lado estábamos. Algo que no tengo ganas de probar es cruzar las fronteras de manera clandestina y cual fugitivo.
En el camino pasamos entre campos cercados con carteles bien descriptivos que anunciaban peligro de minas terrestres. Anlong Veng es el ultimo lugar donde se refugiaron los últimos genocidas del régimen Khmer Rouge. Poca acción tiene el pueblo salvo por algunos click...BOOOOM!!! al ano producto de alguien que se desvió del camino.
Apenas llegue devuelta al Guesthouse de Siam Reap divise en el mostrador de entrada un hermoso librito azul oscuro con letras doradas que decían "REPÚBLICA ARGENTINA" y un escudo machaso del mismo color brillante. Era Eugenio que estaba haciendo el check in. Automaticamente cambio de habitación y compartimos una doble. Poco fue el tiempo que hable argentino por que al otro día me iba para Battambang. De todas formas la pasamos muy bien mientras duro.
Al llegar a Battambang conocí a un Koreano con estilo Cowboy, Che. Pegamos buena onda y compartimos el cuarto. Si, con TV, y además de TV...cable y en sima me vi un capitulo de chiquititas!!!!!!!! (bueno parte). Así como se lee, en Battambang, a miles de Km de distancia. Cultural mente la distancia se triplica. Haciendo zapping apareció en el cubo mágico personajes conocidos, una lengua mas que familiar y subtítulos inentendibles. Si esto no es globalizacion que alguien me explique el significado de la palabra.
Recorrido por algunas Wat que honestamente ya me parecen todas iguales.
Y como me quede con las ganas de usar el tren en este país, anduve por la vías pero en una vagón de bambú. Lo usan para transportar mercaderías en distancias cortas y cuando están seguros que el verdadero tren no viene. este aparatejo se arma cual "rasti" o "lego". Primero los dos ejes, luego la estructura de bambu, el motor en un tercer paso y para terminar la correa que conecta el motor con las ruedas traceras.
En 15 minutos la maquina voladora estaba lista para desplazarce a toda velocidad por unas vías que se asemejan mas a una montana rusa que a una red ferroviaria.










2 comentarios:

Mane dijo...

Primo! que bueno todo esto... Cada vez que entro a leer las novedades viajo un rato con vos...
Me encantan las fotos... saca muchas fotos...
Cuidate Primis...
Besos desde el cemento!
(que triste)

Danio Ramonda dijo...

Hola Chachi, siempre fuiste un poco soñador y otro poco aventurero, pero la verdad que nunca imagine que tanto, así que te felicito. Hablando con Horacio la semana pasada, recordaba internamente al Chachi de 4 años que bajaba por una de las pistas más dificiles de Las Leñas detrás de su instructor, que sólo tenía que decirle la palabra mágica "SEGUIME", y todo el mundo se admiraba cuando veía terrible enano bajando esa pista.
Quiero felicitarte Chachi, por la aventura, porque tenés una familia maravillosa y por tu valentía responsable para llenarte de experiencia, aprendizaje y amigos.
Te mando un gran abrazo
Danio Ramonda